miércoles, 7 de agosto de 2019

37. ¿What will you say?


30 de julio: han pasado dos meses y 12 días desde tu partida. Yo siento que fue ayer, y a la vez, que han pasado años. No hay medida de tiempo para el dolor.

El día que cubrimos tu cuerpo de tierra, llegó “Chepe Luis”, tu papá. Un hombre alto y de apariencia muy sana, más conservado que tu madre. El pidió la palabra y se presentó como tu padre, casi no entendí sus palabras, pero a mí me dolía verlo allí porque pensaba que el cuadro debía ser al revés, por un simple orden de las cosas. Y porque sé qué él era en una gran medida, la razón de tus tristezas de la vida. 

En medio de eso, "Chepe Luis" contó muy orgulloso que había sobrevivido a 4 infartos, al alcoholismo y luego hizo una breve prédica. Le observé, de él heredaste la nariz, las manos y la voz. Ah! ¡Y el gusto por el buen beber!

Cuando fui con tu hermano a lo del homenaje póstumo me escribió al caer la noche: tu padre había fallecido de un infarto. No sobrevivió al quinto. Como ese día había llorado tanto, tenía migraña y no tenía ánimo para ir a su vela y acompañar a tu familia. Tampoco fui a su entierro pues no podía pedir nuevamente permiso laboral.

En abril planeamos buscarlo, no se dio. Pero lo conocí y luego lo veía a diario por el parque Libertad, no era difícil de ver si era tan alto que sobre salía por encima de los demás, así pasé los siguientes dos meses después de tu muerte. Ahora ya no le veré. Si lo ves, podrás preguntar como Jeff Buckley “What will you say, When you see my face?¨

Pd. Confieso que cuando le veía tan sano caminando por el centro, pensaba que no era justo, tenías que ser vos quien caminara y no él. Ahora no se si sentirme mal o sentirme bien. What would you say?  ¿Qué dirías vos?

post 38: Mincho y Tomás 

36. De homenajes y otras faenas


Había días que me decías que estabas harto del periodismo, que este país se había ido a la mierda. Te angustiaba que tus colegas no les iba bien en las grandes empresas informativas y otros habían perdido la pureza por razones políticas. Los temas sociales y culturales que te encantaban de pronto ya no.

Otros días me escribías para discutir una lista de posibles temas y además te emocionaba que te enviaran trabajos artísticos (artes visuales y plásticas, sobre todo) para poder escribir sobre ellos.

Personalmente, admiraba el brillo de tus ojos cuando teníamos estas pláticas. La tristeza desaparecía. Fuiste un gran entrevistador, aunque te quejabas que te editaban con el trasero.

Te conocí trabajando para Contrapunto, hace más de 10 años y me encantaba que me buscaras para apoyarte/ orientarte en enfoques, fuentes y opiniones. Lo malo era el extremo respeto con el que me tratabas (según vos por ser “fuente” y “abogada”) pero con el tiempo y gracias a las pláticas sobre el arte y la música, la distancia se fue cortando.

Había épocas que solo sabía de vos por lo que publicabas, en el Diario de Hoy, en el Faro etc. Simplemente, leía lo que llevara tu firma y no por otra cosa más que por el gusto de tu estilo periodístico.

Por vos supe lo difícil que es ser periodista independiente en estos paisitos. Y te admiré a vos y algunos de tus colegas por tirarse al mar con el flotador de Freelance como la única forma de seguir amando esa profesión.

El pasado 30 de julio la Asamblea Legislativa convocó a un foro sobre el periodismo, porque se cumplieron 50 años desde que se emitió el decreto con el que conmemora el día del periodista en El Salvador. Otorgaron reconocimiento a la trayectoria de muchos periodistas, entre ellos, tu gran amigo y fotógrafo, Paco Campos.

Me enteré porque una ex jefa tuya me contactó para que le diera contactos de tu familia ya que también harían un reconocimiento póstumo a quienes, como vos, agarraron camino.


 Tu hermano me invitó a subir a recoger el diploma en tu nombre (yo no quería, porque, aunque no lo creas, aun no puedo procesar esto). Justo pasó lo que no quería, allí parada en esa tarima con dos grandes lagrimones y recibiendo un pésame de Norman Quijano. Mientras eso pasaba, mi mente decía: de haber sido en vida, vos no hubieses venido hasta aquí, ni arrastrado para no perder imparcialidad. Hasta me sentí traicionera, pero el sentimentalismo y mi admiración por vos me ganó, y porque no decirlo, el amor también.

Desde ese día te he vuelto a llorar a diario, tuve una fuerte impresión cuando llegué al auditorio y vi en el loby tu foto, no estaba preparada. Ojalá y esa exprimidera a través de los ojos me haga perder peso, aunque sea…
Te amo siempre. -

pd. este día me enteré que tu padre ha muerto

sábado, 13 de julio de 2019

35. 2 meses.



“El tiempo de los seres humanos no vuelve nunca para atrás, que nada vuelve a ser lo que era antes.” (sobre héroes y tumbas. Ernesto Sábato)

60 días sin vos y tuviste un homenaje

34.GATOS



"Los amantes fervientes y los sabios austeros
en su madurez, aman de los gatos la raza;
los gatos, fuertes, suaves, orgullo de la casa,
como ellos sedentarios y como ellos frioleros.

Amigos de la ciencia y el deleite a la vez,
al horror y al silencio de las tinieblas fieles,
los tomara el Erebo por fúnebres corceles,
si doblegarse al yugo pudiera su altivez

Al meditar adoptan las nobles actitudes
de las esfinges, que en solitarias latitudes,
en ensueños sin fin se adormecen tranquilas;
mágicas chispas brotan de sus ancas fecundas,
y partículas de oro, como arenas profundas,
estrellan vagamente sus místicas pupilas."
 (Budelaire)

Los gatos tienen –en mi vida—un gran significado. Aparecen y desaparecen en momentos claves. Cuando inicié mi relación con Tomás, recién había perdido a mi gata preferida (Malena) y hablaba con él para desahogarme. De inmediato me contaste que en tu juventud habías tenido 12 gatos, pero amabas a uno en particular, se llamaba Roger. A ese gato, otro le sacó un ojo. A los 11 restantes, según me dijiste, tu cuñada los envenenó uno a uno pues planeaba tener familia. Después de esos hechos preferiste hacer tu vida a parte. Me recalcaste que es duro ver morir a las mascotas y claro que lo es.

También me hablaste que Baudelaire uno de tus autores favoritos, él amaba a los gatos, porque los sentía “sensuales e inteligentes”, al igual que Borges y Córtazar. Pedro Aznar hizo canción del poema de Borges.   

Vos definías a los gatos como una contemplación y una pregunta sin respuesta. Yo amaba que me prestaras atención cuando te hablaba de ellos. A veces por las noches nos salíamos a fumar al patio, eran ratos en que me encantaba que me contaras de tu vida, pensamientos mirando estrellas, Hualabi en medio y algunos gatos pasaban para nuestra fortuna nocturna.  

Cuando te enseñé al gato que más consiento, Copo, me dijiste que era muy parecido a Roger y te lo recordaba mucho.

En marzo cuando comencé a “pre sentir” que algo no estaba bien con vos, sentía una gran angustia y terminé adoptando a Milo, un pequeño gato callejero muy cariñoso y dócil. Al verlo pienso en vos: es un gato amigable con los demás gatos, un poco loquillo y travieso y cazcorvo. Él y Chavela, cuando me escuchan llorar se suben a mi pecho y se acuestan allí. Copo se va a mis pies. Han sido grandes compañeros en esta travesía de aceptar tu ausencia en lo que queda de mi vida.

domingo, 7 de julio de 2019

33. Oquedad

He tomado este poema de tu blog.


efímeros:
relámpagos que en medio de la noche
son más longevos que nuestra existencia
y los fulgores de hebras de tabaco,
iluminan más que nuestros sueños.

ingratos:
un perro putrefacto bajo el sol del mediodía
es un  surtidor benevolente de retribución a natura
y  es algo nuevo bajo el sol
más que el fruto de nuestras manos.

pequeños:
una ola del mar
es más esbelta que nuestras ideas
y en la orilla de la playa
la espuma dura más que nuestros nombres.

desolación:
el desierto en su vasta soledad
es más fértil que nuestro enjambre de esperma
y la infinita arena que el sol hace relampaguear
pervive más que toda nuestra descendencia.

somos efímeros,
somos decadentes,
somos pequeños,
somos desolación.
somos el poema que nadie escribe.

*Tomás Andréu.
Del poemario: El disfraz de los impulsos.

disponible aquí


Oquedad es espacio hueco en el interior de un cuerpo sólido. Efectivamente, sabías leer la naturaleza humana y hay que ser muy intuitivo para eso. Cada quien sabe el hueco que lleva adentro. Eras hermoso, un ser humano hermoso, sensible.

post 34 hablemos de los gatos

jueves, 4 de julio de 2019

32. Después de tu muerte


Querido,

Te extraño mucho. Voy mejor, pero nada es igual. Por lo que he hablado con algunas personas que han perdido su pareja entiendo que una jamás supera la pérdida y lo que una debe trabajar es aprender a vivir con el dolor.

No me gusta que me hagan comentarios, me hieren incluso si me dicen “lo siento” (no sé si estoy en negación), aunque sé que nadie lo hace para hacer daño. Estas clavado en el pecho, siento amor y dolor y creo que por eso lloro con inminente facilidad.

Trato de evitar pensar desde el “qué habría pasado si todo hubiese sido diferente” pero ahora que tenés el alma libre y que has podido descansar pienso que no puedo ser egoísta. A veces es mejor que las cosas pasen.

De pronto he descubierto cuan profundo es el amor, jamás toqué tan fondo. Ha sido una gran experiencia, solo que ahora experimento la profundidad del dolor también.

Sin duda, no soy la antes. Hay lecciones que engloban la vida entera en este capítulo breve en que fuimos uno. Pareciera que muchas vivencias que nos antecedieron me prepararon para saber reconocerte y amarte a tiempo. Ahora hay un nuevo comienzo, aunque no se de qué.

Lo que puedo asegurar que el amor siempre se mantiene intacto, incluso después de la muerte.

post 33: un poema 

miércoles, 3 de julio de 2019

31. Todos somos uno

“Cada vez que muere un hombre muere con él una parte de nosotros, porque todos formamos parte de un mismo todo de humanidad; cuando doblan las campanas doblan también por cada uno de nosotros.” 

John donne

Había encontrado esta frase que me parece una perfecta reflexión o enunciado de lo que pienso de la vida y la muerte desde una perspectiva espiritual. Mi sorpresa fue encontrarla en un poema tuyo. 

Los Mayas expresaban el concepto de unidad en su saludo diario: IN LAK'ECH (Yo soy otro tu), al que contestaban HALA KEN (Tu eres otro yo) y justamente es el reconocimiento de la Unidad. También esta idea esta presente en las religiones: amar al otro como a nosotros mismos, incluso la misma idea de la reencarnación.

Esta idea representa la empatía, es lo que nos hace ser mejores humanos. Quizás si nosotros aplicáramos este principio, es decir, el ponerse en el lugar de los demás, en  tratar de sentir lo que el prójimo siente, en tratar de comprender y pensar lo que el otro piensa; sea este nuestra pareja, nuestra familia, nuestro amigo, etc. Seguramente acabaríamos en gran medida con la mierda. 

Vos decías que yo era empática y eso me halagaba. no se si es así, pero venía de vos el mejor de los halagos.

Chino, extraño nuestra platicas.
post 30: despues de todo

30. Sombra y Hualabí


Según estudios, la oxitocina, la llamada “hormona del amor”, la misma sustancia que se produce en la relación madre-hijo, es la que se activa en la interacción entre nosotros y nuestros amados peludos, especialmente con el contacto visual. Muchos lo hemos experimentado.

Sombra y Hualabi fueron tus compañeras. Vos le sobreviviste a Sombra y ahora Hualabi te sobrevive. Sobra estuvo con vos más de una década, no recuerdo el dato exacto. En el vaivén de tu vida, te acompañó y soportó más que cualquier pareja, fue fiel.

Una vez por curarla vos te intoxicaste y de no haber sido por el apoyo de vecinos quizá no lo hubieses contado. Podías limitarte, pero a ella no le faltaba nada. Yo no la conocí. Murió en Soyapango y no te dejaron sepultarla, murió en tus brazos.

Hualabí fue un regalo y que aceptaste porque querías compañía para Sombra. El resultado fue que por mucho tiempo ambas fueron terribles: comieron zapatos, discos, cables.

Tu madre siempre contaba que te pedía deshacerte de Hualabi “mucho chucho”, pero cada noche que entra en casa lleva las pechuguitas de “Don Pollo” para consentirla; ella le llama “Huílaba” y no la pudiste dejar en mejores manos. Ellas son ahora compañeras.

Hualabí es una chihuhua, para mí que tiene comportamiento de gato: me ronronea y quiere que le hagan caricias mientras lo hace. Ella te amaba, pasaba el día con vos y desde que llegué a tu vida se ponía en medio de ambos, si me dabas un beso, ella pedía el suyo.

Cuando te llevaron al hospital, me contaron que ella iba entre tus piernas y la tuvieron que separar, sin duda ella sabía que era la última vez. Yo llegué a verla antes de tu entierro, estaba inquieta, traté de calmarla y a casi dos meses de tu partida, allí va: con achaques, cuidando de tu madre.
El amor es amor. Estos dos seres de cuatro patas supieron dar y recibir.

viernes, 28 de junio de 2019

29. De morir


De morir,
lo bueno es el abrazo de la tierra en sus sueños:
Ve tantos hijos en cada puñado de polvo.

Tomás Andreu
(encontrado en un tweet, del  2013)
me lo compartió Jorge Avalos.

post: 30 Sombra y Hualabi

miércoles, 26 de junio de 2019

28. Este es el momento.




Este es el momento para recordar los lazos que nos unieron,
el amor que compartimos
y los recuerdos que todavía nos acompañan.


Esta foto, en medio del caos de un hospital, refleja una noche de desvelo, platicas, risas. Así te recuerdo.

post 29: De morir

27. María Tomasa


María Tomasa



Tu madre es generosa conmigo. Me duele verla llorar. La admiro, en su sencillez, humildad y esfuerzo sacó a sus hijos adelante. Me jodías porque soy tan pequeñita como ella y además ambas somos “María”.

Explicar un poco tu historia comienza con María Tomasa, se enamoró de tu padre quien fue su única pareja y con quien tuvo dos hijos. Vos naciste casi con la guerra y unos meses antes de la ofensiva del ochenta y nueve Uds. tres se separaron de él. Pero ella no se ahuevó.

Te fuiste de casa antes de terminar el bachillerato; viviste casi 20 años fuera de esa familia y en ese tiempo –con su apoyo— sacaste dos carreras, intentaste formar una vida con las mujeres de las que te enamoraste, te hiciste de un nombre periodístico, hiciste amigos y amigas, viajaste. Con todo y tu “linving la vida” María Tomasa iba cada domingo con una bolsa de llena de verduras, tomates, chile, cebollas para vos.

En los últimos años, volviste a casa con ella a la misma colonia de donde te fuiste. Ella te apoyó. Me dijiste que había sido siempre tu cómplice, aun cuando pelearan por cualquier cosa, no podías si no devolver la lealtad que te tuvo. Recién lo comprobé hablando con tu familia y ¡como describen la incondicionalidad que ella te tuvo!

María decía que Tomás era terrible, mucho susto había sacado el “cipote”: se quemó a cara por travieso con unas mechas y pólvora en navidad, se fue en un barranco que de milagro no le pasó nada, para el terremoto del ochenta y seis casi le cae una pared de la casa encima, lo dejaba con llave en el día y aun así escapaba, se hizo una enorme herida en la espalda cuando se tiró de un techo y cayó sobre una puerta; cuando decisión llevárselo al mercado donde trabajaba se le escapó con unos conocidos y se fue a Aguilares. Era susto tras susto. Pero era un niño amoroso.

La última imagen que tengo de ambos es la forma en la que la despedías por la mañana con un beso y un abrazo, era un ritual sagrado. No puedo imaginar cómo te extraña. Te dio su hermoso nombre y acertó con ello. Aunque nunca supo comprender tu tristeza, vos estas en su corazón, de allí saliste hace 39 años. 

La visito cuando puedo, lloramos y reímos juntas. Tus buenos amigos la han apoyado. Nuestro amor por vos nos conecta siempre.

por allí me dijiste que no entendías por qué a ella le gustaba escuchar "Rayando el Sol" de Maná. veré que día se la pongo.

post 28: así te recuerdo

El disfraz de los impulsos

El pasado 19 de junio, por fin, tu deseo de ser publicado, leído se cumplió. Jorge Avalos, a solicitud de tu hermano editó tu trabajo y acá ...